PALABRAS

PODREMOS ESTAR DE ACUERDO O NO, NO IMPORTA, LO REALMENTE SIGNIFICATIVO ES QUE NOS PODAMOS DAR UNA MANO Y QUE ALGO DE LO QUE ESCRIBA AQUI LE SIRVA A ALGUIEN.
PALABRAS QUE DESEO COMPARTIR CON QUIENES DESEEN LEER.

Marcela Lezana Bernárdez
Marcela Lezana Bernárdez | Crea tu insignia

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domingo, 28 de diciembre de 2008

Una amiga me mando esta oracin para estas fiestas y comome parece excepcionalmente oportuna, la subo para compartirla con todos. FELIZ AÑO NUEVO !!!!!
ORACIÓN DE FIN DE AÑO

Señor, Dios, dueño del tiempo y de la eternidad,
tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro.
Al terminar este año quiero darte gracias
por todo aquello que recibí de TI.

Gracias por la vida y el amor, por las flores,
el aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto
fue posible y por lo que no pudo ser.
Te ofrezco cuanto hice en este año, el trabajo que
pude realizar y las cosas que pasaron por mis manos
y lo que con ellas pude construir.

Te presento a las personas que a lo largo de estos meses amé,
las amistades nuevas y los antiguos amores,
los más cercanos a mí y los que estén más lejos,
los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar,
con los que compartí la vida, el trabajo,
el dolor y la alegría.

Pero también, Señor hoy quiero pedirte perdón,
perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado,
por la palabra inútil y el amor desperdiciado.
Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho,
y perdón por vivir sin entusiasmo.

También por la oración que poco a poco fui aplazando
y que hasta ahora vengo a presentarte.
Por todos mis olvidos, descuidos y silencios
nuevamente te pido perdón.

En los próximos días iniciaremos un nuevo año
y detengo mi vida ante el nuevo calendario
aún sin estrenar y te presento estos días
que sólo TÚ sabes si llegaré a vivirlos.

Hoy te pido para mí y los míos la paz y la alegría,
la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.

Quiero vivir cada día con optimismo y bondad
llevando a todas partes un corazón lleno
de comprensión y paz.

Cierra Tú mis oídos a toda falsedad y mis labios
a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes.

Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno
que mi espíritu se llene sólo de bendiciones
y las derrame a mi paso.

Cólmame de bondad y de alegría para que,
cuantos conviven conmigo o se acerquen a mí
encuentren en mi vida un poquito de TI.
Danos un año feliz y enséñanos
a repartir felicidad . Amén.
GRACIAS MARTITA.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Maaalo Carlitosss :$ dice (12:15 p.m.):
http://ukume.multiply.com/journal/item/6
Marcela (ip) dice (12:15 p.m.):
si
Maaalo Carlitosss :$ dice (12:15 p.m.):
lee abajo lo que esta en lila
Marcela (ip) dice (12:15 p.m.):
a ver?
Maaalo Carlitosss :$ dice (12:16 p.m.):
es de la pelicula naufrago
Maaalo Carlitosss :$ dice (12:16 p.m.):
lee todo el dialogo
Marcela (ip) dice (12:23 p.m.):
ya lo lei

Maaalo Carlitosss :$ dice (12:24 p.m.):
la ultima parte tiene q ver con lo q escribist
Marcela (ip) dice (12:24 p.m.):
si
Marcela (ip) dice (12:24 p.m.):
es verdad
Marcela (ip) dice (12:24 p.m.):
supongo que hay muchas
Marcela (ip) dice (12:24 p.m.):
personas que estamos en esa frecuencia
Maaalo Carlitosss :$ dice (12:24 p.m.):
vos pudiste comentar ahi
Marcela (ip) dice (12:24 p.m.):
pero llegamos a ella luego
Maaalo Carlitosss :$ dice (12:24 p.m.):
por el tipo de blog
Marcela (ip) dice (12:24 p.m.):
de haber sufrido profundamente
Marcela (ip) dice (12:25 p.m.):
y mientras estas pasando
Marcela (ip) dice (12:25 p.m.):
el momento dificil
Maaalo Carlitosss :$ dice (12:25 p.m.):
la viste a naufrago?
Marcela (ip) dice (12:25 p.m.):
solo te compadeces de lo que te pasa
Marcela (ip) dice (12:25 p.m.):
pero en un minuto se produce
Marcela (ip) dice (12:25 p.m.):
un clik
Marcela (ip) dice (12:25 p.m.):
y todo cambia
Marcela (ip) dice (12:25 p.m.):
porque cambia la vision
Marcela (ip) dice (12:25 p.m.):
que se tenia de las cosas
Marcela (ip) dice (12:26 p.m.):
cambia la perspec tiva
Marcela (ip) dice (12:26 p.m.):
cuando varia en un detalle
Marcela (ip) dice (12:26 p.m.):
mueve el resto de las visiones
Marcela (ip) dice (12:26 p.m.):
porque es como cambiar la lente
Marcela (ip) dice (12:26 p.m.):
es re copado
Marcela (ip) dice (12:26 p.m.):
y me divierte mucho
Marcela (ip) dice (12:26 p.m.):
porqeu vas descubriendo los pensamientos de la gente
Maaalo Carlitosss :$ dice (12:27 p.m.):
paradigma es eso
Marcela (ip) dice (12:27 p.m.):
te sensibilizas
Maaalo Carlitosss :$ dice (12:27 p.m.):
cambia la forma de ver las cosas
Marcela (ip) dice (12:27 p.m.):
no, paradigma es
Marcela (ip) dice (12:27 p.m.):
la creencia
Marcela (ip) dice (12:27 p.m.):
que muchas veces la gente
Marcela (ip) dice (12:27 p.m.):
se eterniza en eso
Marcela (ip) dice (12:27 p.m.):
cree que no pueden cambiar
Marcela (ip) dice (12:27 p.m.):
los paradigmas
Marcela (ip) dice (12:27 p.m.):
que los concibieron de una manera determinada
Marcela (ip) dice (12:28 p.m.):
y todos deben entender que es asi
Marcela (ip) dice (12:28 p.m.):
cuando en realidad
Marcela (ip) dice (12:28 p.m.):
todos tenemos paradigmas diferentes y aun asi
Marcela (ip) dice (12:28 p.m.):
van variando con las experiencias
Marcela (ip) dice (12:28 p.m.):
a veces para bien
Marcela (ip) dice (12:28 p.m.):
otras para mal
Marcela (ip) dice (12:28 p.m.):
pero cambian
Marcela (ip) dice (12:28 p.m.):
mutan
Marcela (ip) dice (12:28 p.m.):
se mudan
Maaalo Carlitosss :$ dice (12:29 p.m.):
Probablemente el uso más común de paradigma, implique el concepto de "cosmovisión".[4] Por ejemplo, en ciencias sociales, el término se usa para describir el conjunto de experiencias, creencias y valores que afectan la forma en que un individuo percibe la realidad y la forma en que responde a esa percepción. Debe tenerse en cuenta que el mundo también es comprendido por el paradigma, por ello es n
Maaalo Carlitosss :$ dice (12:29 p.m.):
por ello es necesario que el significado de paradigma es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.

Marcela (ip) dice (12:39 p.m.):
guauuuuuuuuuuuuuu
Maaalo Carlitosss :$ dice (12:39 p.m.):
miauuuuuuuu
Marcela (ip) dice (12:39 p.m.):
como sabes josesito!!!!
Marcela (ip) dice (12:39 p.m.):
jajajaja
Marcela (ip) dice (12:39 p.m.):
despues lee otra vez el blog
Marcela (ip) dice (12:39 p.m.):
sorpresa!!!!
Maaalo Carlitosss :$ dice (12:39 p.m.):
ja
Maaalo Carlitosss :$ dice (12:39 p.m.):
no ... eso era de wikipedia
Maaalo Carlitosss :$ dice (12:39 p.m.):
lo de la definicion de paradigma

Marcela (ip) dice (12:40 p.m.):
no importa , quedaste re biennnnnnnnnnnnnn!!!!!!!!!

viernes, 26 de diciembre de 2008

Desde luego que el espacio de privilegio lo ocupan las alegrias, que, sin duda, fueron muchas. Mis adoradas hijas tienen una salud de toritos, son buenas y educadas. Aprendieron a respetar, como corresponde, a las personas mayores y a sus pares; aunque de tanto en tanto se dicen "boludaaaaa". Son muy buenas hijas , aunque les haya costado una dura leccion aprender acerca de las responsabilidades y los compromisos. En fin. Terminaron bien el año lectivo. Yo tengo salud, y amo todo lo que hago. Descubri un monton de gente buena, gente sana de cabeza, descubri que vale la pena pasar todo lo que se pasa para aprender. Que nunca estamos solos en realidad y que el amor se expresa de maneras impensables.
Definitivamente, lo mas importante, es saber que queremos ser, quienes somos y quienes queremos ser al final de nuestra historia. Llegar al final de nuestros dias sin tener que arrepentirnos por lo que pudimos hacer y no hicimos. Quiero la armonia en mi vida, la de mis hijas y de quienes me rodean.
Va llegando a su final el 2008. Como cada año, en general, se hace en esta época el balance de lo vivido; a diferencia de la mayoria, ese balance suelo hacerlo a diario, me resulta mas facil ir corrigiendo derrotero sobre la marcha que esperar que las cosas se pongan muy grosas. Aun asi, desde el 24 siento la profunda necesidad de hacer revision de las situaciones que me rodearon. Hubo muchos malos momentos en los que debi tomar decisiones bravas, comprometidas, limites. Lo hice. muchas veces dolio, otras no habias mas remedio. Sobrevivi. Sigo adelante con la conviccion que hay mucha gente buena, que hay mucho por lo que vale la pena luchar y creer. Aprendi de cada momento la leccion aunque algunas no me gustaran. Creo que creci, si, aunque parezca un chiste; es que ya estoy grandecita; pero lo mas maravilloso de todo es darse cuenta que nunca es tarde para sorprenderse de la vida y con la vida. Descubri el misterioso encanto de las decepciones y de las felicidades que, luego, acarrean. Tal vez, que es lo mas seguro, las alegrias no vengan dadas de la manera esperada, pero alli reside la sorpresa y siempre estoy curiosa de descubrir eso; de que manera me sorprendera la vida hoy? - Sean felices desde adentro para afuera, no necesitan poner las esperanzas de algo en nada ni nadie, solo en ustedes mismos y en saber quienes son y lo que son. FELICES FIESTAS Y QUE DIOS BENDIGA SUS HOGARES Y ALMAS.

jueves, 18 de diciembre de 2008

HOY CUMPLI CON UNA TRADICION FAMILIAR, REPARTI TARJETAS QUE HICE DE CHAPA, DE FELICIDADES, PARA TODOS LOS AMIGOS MAS QUERIRDOS. MAMA LO HIZO SIEMPRE Y HOY CONTINUO CON LA CEREMONIA.

viernes, 14 de noviembre de 2008



FESTEJAMOS EL TRIUNFO DE LA MAQUETA Y NOS FUIMOS A COMER UNA PICADA.

ESPECTACULAR!!!!!!!!! EN TORRE MORA



POR FIN LLEGO EL DIA,CHICOS!!!! FUE LARGA LA TAREA Y CUMPLIERON CON LOS OBJETIVOS PROPUESTOS. ME SIENTO ORGULLOSA DE USTEDES Y DEL TRABAJO QUE REALIZARON. PERO, POR SOBRE TODAS LAS COSAS DEMOSTRARON UNA GRAN CAPACIDAD DE TRABAJO EN EQUIPO.

LOS QUIERO MUCHO

MAMUCHA

lunes, 22 de septiembre de 2008


QUERER , ADMIRAR (PAPÁ)

Podemos querer, admirar, a muchas personas; pero...
¿por qué elegimos “Escribir” a cerca de esta persona?
Por una sola razón, tan sencilla como complicada: nos hizo entrega de algo que nos hizo bien, que nos hace bien.
A mi padre lo descubrí no hace mucho. Tuvieron que pasar seis años desde su fallecimiento; luego de un largo y deteriorante padecimiento provocado por una serie de accidentes cerebro vasculares que lo fueron mellando en sus habilidades.
Durante toda su vida; la que registro en mi memoria; se comportó dentro de una línea que lo definió como “SEÑOR ante todos lo que lo trataban.
No hablaba demasiado, pero siempre tenía “algo” para decir en el momento justo; ya sea seriamente o en un intento de arrancar la risa en medio de un ambiente presumiblemente tenso o aburrido.
Era un ávido lector por naturaleza, sin embargo jamas alardeaba ante quien se mostraba como de formación mas precaria, porque respetaba a todos.
Sufrió mucho cuando partí a Bs As a estudiar abogacía, sin embargo siempre intentaba darme palabras de aliento e insuflarme valor. Lamentablemente no logró que no lo extrañara en demasía y terminara abandonando el intento; y ....esto, no puedo precisar en qué medida lo afectó, pero ambos estuvimos felices de volver a reencontrarnos en esta ciudad y en familia nuevamente.
Tenía el Don de hacerme reir mucho, y aunque no me diera cuenta, lo observaba; porque admiraba su forma de tomar los acontecimientos. Cuando se fue de este mundo tuve claro que querría parecerme a él en muchos y puntuales aspectos (adaptados a mi personalidad, pero esculpiéndolos conforme a aquellos lineamientos).
Entiéndase, no era mi héroe , ni lo es. No los tengo en realidad. Sólo se trata de observar e intentar aprender lo que mejor nos parece de alguien; o de muchos....o DE TODOS!!!.
Exhalaba esa serenidad que sólo es fruto de un largo camino de experiencias capitalizadas y de amasar convicciones. Desde luego, no era perfecto, pero creo que nadie aspiraba a que lo fuera , ya que lo que daba de sí provocaba felicidad....SUFICIENTE, NO?
Pero es su etapa final la que marcó los primeros pasos hacia mi metamorfosis; fue la etapa en la que empecé a “VER”.
El lento deterioro; del que ninguno en casa quería darse cuenta; llegó, se instaló e inició su cáustico derrotero.
Primero dificultad para caminar (por su lado derecho, que es el que había sido afectado); para comer; para escribir (aún así insistió con su hábito de hacer crucigramas incansablemente); luego el control de la orina (que le terminó adosando de manera permanente una sonda como parte de su anatomía). Y esto continuó , hasta postrarlo definitivamente....sin embargo jamás se quejó y su rostro siempre esgrimió una sonrisa entre pícara y bonachona.
El solo recordarlo confunde las sensaciones : de alegría (con una sonrisa) , y de tristeza (con una lágrima); pero por sobre todas las cosas EVOCA AL SENTIMIENTO DE ADMIRACIÓN.
Admiración porque supo ser él mismo; sencillo, humilde, respetuoso, responsable, capaz, honesto...HOMBRE.
Admiración por haber alcanzado una especie de sabiduría ya desconocida para estos tiempos; y sin embargo tan necesaria de rescatar, la SABIDURÍA DEL DESPOJO (cada vez necesitar menos para ser mas felíz).
Desearía poder admirar y querer a muchas mas personas por estas mismas cualidades, y creo que aunque sea una difícil empresa, no es imposible.
CUADRO; BRUJULA CHINA MARINA, EN CUARTERONES.







MAS DE MIS TRABAJOS EN ALUMINIO REPUJADO

domingo, 21 de septiembre de 2008


TAN SOLO "FELIZ PRIMAVERA "PARA TODOS, AUNQUE TODO EL AÑO Y TODA LA VIDA DEBERIA SER UN ESTADO INTERIOR PRIMAVERAL.
MARCELA

sábado, 20 de septiembre de 2008


QUIÉN HUBIERA DICHO

Había una vez... una joven que llevaba una vida de lo más “normal”. Familia clase media, bien constituida; con lazos bastante firmes; “de principios” podría decirse. Estudiaba profesorado en historia y tenía los proyectos de cualquier muchacha de su edad.
Quiso el destino que conociera un efebo con el que comenzaron a salir, compartiendo gloriosos momentos de complicidades que los llevó a ponerse de novios. Estando ya en su segundo año de estudios, decidieron unirse en matrimonio.
Pronto llegaron los niños; esos querubines que aterrizan con un pan bajo el brazo y un bagaje de alegrías para dar y demandas que atender. De tal guisa, el tiempo ya no alcanzaba para cumplir con todas las actividades; por lo tanto se imponía evaluar la situación, luego de lo cual, quien quedó excluida fue la Alta Casa de Estudios.
Felizmente se avocó a su familia; no sin dejar de leer cuanto texto llegaba a sus manos, prefiriendo los tratados de historia, por supuesto; y los de matemática y física.(siempre sus dilectas compañías)
Juventud, belleza; familia propia armadita como en los cuentos y muchas ilusiones; muchos proyectos que esperaban tan solo “el momento”. ¿Qué mas se podía pedir!?...Nada hacía prever que no se pudieran realizar. Pero...algo pasó.
La observo desde la oficina de la administración del sanatorio; está... bueno, es una forma de decir “está”, es su cuerpo el que se muestra, pero no puedo imaginar por dónde anda su mente y atención. Parece perdida en la columna de humo de su cigarrillo como en un laberinto del que no halla salida.(y quizás ni la busca)
Abstraída de todo aquello que se mueve a su alrededor, tamborilea sobre la mesa, sin pausa y sin ritmo, sus regordetes dedos; que en época no muy lejana fueron delicados y delgados, como de una figura de porcelana.
Cada vez que vuelve de sus viajes mentales, suele recordar: “-me veía muy bonita con los vestidos que me reglaba mi marido. Dice, con un dejo de melancolía disfrazada con una sonrisa de Gioconda; que nunca sabré si es sonrisa o es dolor camuflado:”- Roberto tiene muy buen gusto. Para el segundo aniversario de casados me había regalado un vestido rosa con flores violetas y azules que me quedaba hermoso, y a él le encantaba que me lo pusiera para ir a comer a aquel restaurante que nos vería reunidos a la misma mesa, como aferrados a un ritual”.
La miro y automáticamente se me cruza pensar que hoy sería imposible elegir algo así para ella, que luce una contextura desbordante de adiposidad; sin relacionarla a una mesa vestida.
Toma lo que queda del cigarrillo con indiferencia, sin advertir que la larga ceniza olvidada, ya cayó sobre la mesa a la que se encuentra sentada aguardando la llegada de sus visitas.
Regordete rostro de sonrosadas mejillas, apenas pincelada de rubor, y pequeños labios retocados con un lápiz labial al tono, maquillan su déficit de autoestima. Detrás de unos lentes de aumento considerable, se camuflan un par de grandes ojos verdes; océanos que conviven con el dolor; aunque sólo lo sepa por momentos; de los que calculadamente quiere fugar.
Me acerco y apoyo suavemente mi mano sobre su hombro, con cuidado de no sobresaltarla, en busca de alguna reacción; pero es en vano. Continúa abstraída casi catatónicamente, ensimismada, introvertida. Peregrina periférica de la realidad.
Sigo mirándola; no pudiendo evitar mi asombro, una vez mas, ante las enfermedades mentales y su monopólico poderío insondable.
Repentinamente asaltan mi memoria desesperadas palabras del marido, mechadas entre lágrimas; entregado a una dolorosa confesión atragantada: - “Luego de cumplir los 25 años, nuestras vidas emprendieron un trágico derrotero que no ha vuelto a ver la luz sino por breves instantes ya diluidos entre tanta oscuridad. Cómo puede una depresión destruir tan grotesca e infamemente!; traidora de ilusiones, carcome lentamente.
Reconozco que al principio no le dí importancia a esos signos que se daban aisladamente. Un día no tenía ganas de vestirse, ni de levantarse; luego dejó de arreglarse- ni el mas mínimo detalle. Nada parecía importarle. Las nenas la reclamaban, pero ella no acusaba recibo de nada. De repente volvió a estar bien, como si nada hubiera pasado. Ese fue el principio de una secuencia que en lo sucesivo nos tomaría por asalto sin tregua. Como si fuéramos los protagonistas de una mala película de suspenso.
El suspenso era tratar de adivinar por cuánto tiempo se mantendría la “normalidad”. Así entramos en un “círculo vicioso del no disfrute”, ya que mientras la crisis duraba no podíamos encontrar alegría, pero cuando había pasado tampoco la hallábamos temerosos de ver cuándo regresaría.. Pensar que eso no era mas que la aceituna del canapé del gran festín que luego se daría la enfermedad con todos nosotros.
De pronto, un día, llegó a la casa con una cortadora de césped!- en nuestra casa lo mas parecido a un jardín son las cuatro macetas mal regadas que disponemos, por pocas, sobre la mesada de la cocina!. Y no voy a olvidar en mi vida cuando, ya teniendo 15 años las chicas; apareció felicísima con 15 bolsones de pañales para bebés!... El llanto se intensificó con histeria nerviosa, pero necesitaba ser oído.- No podía entender que´extraño sortilegio acertaba dar justo al centro de las esperanzas a las que día a día intentábamos aferrarnos como a una última astilla en medio del mar.
Cuando empezó a tener reacciones violentas con las chicas y luego conmigo, fue que me decidí a consultar con los médicos; pero allí comenzó nuestra peregrinación, nuestro Dantesco proselitismo ( infierno-purgatorio... pero aún sin paraíso).
Se sucedieron las contestaciones desagradables sin interrupción; no hacía falta que mediara motivo para desencadenarlas, ni persona en especial que las provocara. Los vecinos comenzaron a ser depositarios de imprecaciones irrepetibles cuando menos se lo imaginaban, acarreando malos entendidos a diestra y siniestra (bien siniestro todo!). –
Sin duda la alteración psíquica se había desencadenado. Acerqué mi silla a la de ella, tratando de no hacer ruido. La tomé de la mano y me afané a lograr un intento de contacto utilizando los tonos mas suaves de mi voz. Giró su cabeza lentamente, me observó por espacio de segundos –que parecieron largos minutos de incertidumbre durante los que pensé infinidad de respuestas, buenas, malas, ninguna; en fin- ; y frunciendo la frente parecía querer dar al blanco en el pensamiento, para reconocer a quien le llamaba la atención; hasta que por fin hizo contacto y esbozando una especie de sonrisa, dijo, casi imperceptiblemente:-“hola, Doctor”.
Llegaron sus visitas; sus dos hijas y su marido; por lo que creí oportuno dejarlos “en familia”, ya que no es prometedor el panorama que les espera en este sentido...
Llegó la noche; túnel del tiempo de sueños imprecisos. El suave cantar de la lluvia, golpeando en forma rítmica el techo de chapas, invitaba al descanso reparador, y a alguna que otra reflexión involuntaria. El constante trato con este tipo de personajes las alienta; enfrentándonos, las mas de las veces, a nuestros propio defectos y virtudes. Todo en la clínica estaba en silencio y tranquilidad. Finalmente me venció el sueño
( ¿reparador?)
Un tenue sol acompañaba al amanecer coloreando los rincones en sepia - una foto antigua -, y el bullicio de la actividad que despertaba, marcaban el inicio de un nuevo día cargado de expectativas para todos mis pacientes; aunque sabía que para muchos de ellos el “nuevo día” era sólo “despertar”.
Pero traté de sacudir la congoja que este hecho me sigue produciendo recurriendo a la pureza del aire fresco del jardín. El cambio de temperatura me estremeció; aspiré una bocanada de aire al tiempo que me estiraba elongando brazos y piernas. Aún podía ver las gotitas de la lluvia sobre las hojas; que se doblaban con su peso; y hasta al mismo arco iris resistiéndose a partir. Aspiré nuevamente y un beso de olor a tierra mojada me señaló que hay mas cosas buenas que malas en la vida. El verde parecía mas verde...
Luego de haber desayunado, me dirigí al consultorio ( silente testigo de las entrevistas con los pacientes) a iniciar, una vez más, la dura batalla contra los gigantes de Cervantes.
Se presentó ante mí nuestra “regordeta” amiga, con la apariencia de haber tenido un buen dormir; cosa que me satisfizo sobremanera- esto ayuda mucho ( cuántas pequeñas cosas comienzan a ser de importancia conforme pasa el tiempo!...). Se la veía tranquila y esta vez, “presente”. Me saludó cordial y correctamente tras lo cual le practiqué un examen físico y me dispuse a completar la historia clínica.( tareas repetidas, pero distintas en cada caso).
Lúcida, ubicada temporo- espacialmente, comenzó a expresarse con un fino léxico que acreditaba a una persona rica intelectualmente. En esta oportunidad parecía tener la necesidad de hablar, y lo hizo así:-“ la paz, la armonía, el respeto, eran moneda corriente en mi familia, Doctor.- con esto parecía estar diciendo en voz alta algo que quizá había estado repitiéndose mentalmente durante toda la noche-y continuó: -“ aunque no lo crea, yo era muy linda!, delgada y muy inteligente. Pero a partir de los 25 años – se detuvo pensativa- no se qué pasó. “ “Una gran depresión me arrebató todo; lo peor es que no reconozco el motivo que la generó. Casi sin darme cuenta me encontré bautizada dentro de un universo sin color; nada me interesaba. Comencé a deambular por los profesionales de la salud que me “empastillaron”, para esto y para aquello, con éxito relativo ya que me arreglaban tibiamente por un lado mientras me convertían en esto que soy hoy...-se miró de arriba abajo señalándose con las palmas de las manos vueltas hacia arriba, como haciendo un escaneo de todo su ser. “Luego caí en una serie interminable de escenas y situaciones de celos con mi marido que hicieron que la convivencia fuera una misión imposible. Empecé a abandonarme, a desatender a mi familia y los quehaceres domésticos. “ Pero creo,- y volvió a quedar en silencio, entrecerró los ojos intentando divisar algo hacia adentro (o en el mejor de los casos a corroborarlo) y volvió a pronunciarse-, creo que lo que realmente me lastimó fue la necesidad incontrolable de ejercer la violencia física contra mis hijas y mi esposo, en especial y no poder evitarlo.”
Allí se quedó este día. Nuevamente se fue mentalmente haciendo que no pudiera continuar con su relato. Llamé a la enfermera para que la acompañe a donde quisiera ir. Con su relato corroboré definitivamente que me encontraba ante una “personalidad bipolar”. Retiré su historia clínica para verificar la sintomatología histórica que presentaba hasta la fecha y así acerté a completar “el cuadro”; qué ironía que se lo llame así.-
Pasaron los días y la aparente tranquilidad, que precedía a la tormenta, seguía su curso. Sentada ante la mesa de su habitación “devoraba” libros de historia y realizaba complejos problemas de física o matemática. No dormía sino hasta muy altas horas de la madrugada y por breves períodos; dando claras señales de insomnio. Todo indicaba que requeriría mayor dedicación. Intensifiqué las entrevistas; pues veía que era preciso seguir de cerca el desarrollo de su comportamiento; para saber en qué momento debería reforzar la medicación.
Se sucedían las jornadas y tras cada una mostraba un estado de molestia y tensión indiscutibles ante las preguntas que se le realizaban con mayor acritud en cada ocasión. La hiperquinesia y el rechazo al diálogo no facilitaban las cosas; pero cuando accedía al mismo, afloraban las ideas delirantes respecto de sus estudios y capacidades. Dice, con absoluta convicción-“ – ahora que completé mis estudios voy a recibirme de ingeniera y ya tengo pensados grandes proyectos; ya tengo los cálculos hechos; nada puede fallar; soy un genio!...”
Los miembros del equipo de salud mental dispusieron el aumento de las dosis de medicación con el objeto de hacer lo que solemos llamar “rescate medicamentoso”. Dicha maniobra revirtió los síntomas en un par de días, sin embargo, el episodio maníaco se desarrollaba ” detrás de bambalinas”. En unas cuantas jornadas se la pudo declarar“compensada”, por lo que se le concedió el alta sanatorial; con el compromiso de continuar el tratamiento farmacológico en domicilio pero sin descuidar la asistencia sistemática a los controles por consultorio externo.
Con evidente felicidad se retiró una vez mas junto a sus hijas; a quienes abrazaba con devoción, y su esposo; que tiene el aspecto de la persona abatida por tantos fracasos anteriores y que siente un marcado escepticismo acerca de la mejoría de su cónyuge.
Los acompañé hasta la puerta haciendo especial hincapié en que no descuidara los tiempos de las drogas - pues sé que de ellas depende su manutención o equilibrio por el momento- y el de su familia en última instancia.
Transcurrieron 6 meses desde ese momento. Todo indicaba el retorno a la “normalidad”. El estado de ánimo parecía el óptimo según lo que se dejaba profetizar luego de cada re-encuentro de control, y sus relaciones familiares y sociales aparentaban haberse mejorado.
Una noche –de esas muchas que no tienen nada de especial- me encontraba sosegado entre las sábanas; haciendo la guardia de siempre y en estado de semi vigilia (con el radar natural pendiente de “mis niños”, mis loquitos); cuando de repente me sobresalta el sonido del timbre que comienza a sonar insistentemente. Obviamente lo primero que hago es verificar la hora. Eran las 02:00 hs de la madrugada!. Qué había pasado!, por mas que hacía el esfuerzo, y barajé miles de opciones en los segundos que demoré en vestirme, no alcanzaba a presumir el motivo real de la perturbación.
Me dirigí a la puerta de la clínica con una mezcla de sensaciones a flor de piel -A pesar de los años nunca termino de acostumbrarme-, y ...menuda sorpresa me llevé (aunque intenté fingir afectación). Ante mí se desarrollaba una escena digna de la mas cruenta de las películas policiales.
Luces giratorias se cortaban en la penumbra de la noche cerrada que era. Un patrullero, montado en la vereda, mostraba sus puertas abiertas de par en par, y cuatro uniformados, se desvivían forcejeando en el intento por lograr desensillar a alguien que se encontraba en sus entrañas y gritaba desgarradoramente negándose a descender emitiendo voces guturales que parecían llegar desde un mas allá remoto y desconocido.
Cuando finalmente lo lograron, alcancé a divisar una figura regordeta y de baja estatura, que tomada de las esposas era arrastrada hacia el dintel del sanatorio no sin un gran esfuerzo.
Ya a la luz de la antesala pude distinguir su rostro. Sí, era ella. La paciente que hacía tan solo seis meses atras nos dejaba con una sonrisa de esperanza y fe.
La congoja que me invadió trajo consigo unas palabras que leí en algún libro ; a ellas me aferré probablemente como inmunización pasajera ante una situación que imperturbablemente seguiría ocurriendo mas allá de mis esfuerzos.
El oficial de policía a cargo del procedimiento,-notablemente agotado- manifestó: “-nos llamaron porque la señora estaba destrozando la casa y molestando a los vecinos”.-mientras reacomodaba su uniforme-.
Minutos después llegó el cónyuge con los efectos personales de la protagonista necesarios para una internación; ritual al que parecía estar ya habituado a juzgar por la rapidez de su arribo.
Inmediatamente ordené inyectar a la paciente con medicación específica (según protocolo) para los cuadros de hiperexitabilidad. Tres servidores públicos debieron sostenerla para la maniobra. Se la podía ver con el rostro desencajado y articulando insultos a diestra y siniestra; con ropas desordenadas y realizando movimientos bruscos y sin control que la asemejaban mas a una fiera herida que a una ser humano.-en cierta forma lo era-.
Luego de minutos (que parecieron horas) se logró la ansiada sedación. Así pude hacer retirar la custodia policial y las esposas; y en mi pensamiento corroboré que se hacía ostensible la segunda etapa de las manifestaciones de la dolencia: la violencia, que sin razón alguna y en forma espontánea había nacido abruptamente.
De esta manera, convertido en espectador del penoso proceso que seguía su trayectoria; insensiblemente a los sentimientos de todos; se me ocurrió la comparación con una torta de caja, de esas que solo hay que agregarle los huevos y una taza de leche, y que tienen fecha de vencimiento. En mas de una oportunidad creí que la torta saldría igual de bien aún pasada la fecha de vencimiento, y cada vez noté que sólo sale un pastel apelmazado, sencillamente porque está vencida. Con lo que nos resta acomodarnos y aceptar que si es una torta vencida su apariencia y resultado no serán los mismos que los de una torta ok!. Y la disfrutamos así o la tiramos. Con esta dolencia pasa lo mismo –salvando las distancias, desde luego, y sin tirar nada;ni a nadie -, se trata de un organismo que tiene algo vencido, de forma que los resultados que debemos esperar de ella deben tener relación con la aceptación de la situación ya conocida y cuales son los alcances que podremos pretender. O la aceptamos así o no vivimos.
Advierto lo valioso que es ser agraciado con la claridad, con la lucidez de la conciencia; de la asociación de ideas y del juicio; valores imprescindibles para ser de los de afuera, que sin embargo nadie repara como tales sino tan solo luego de carecer de ellos y cuando probablemente ya es tarde.
Consumamos las tortas de nuestra vida antes de sus vencimientos; que a todos nos llega...SEPAMOS DISFRUTARLAS SEA CUAL SEA SU SABOR.
MARCOSELA

domingo, 7 de septiembre de 2008

EL ZORRO PIERDE LOS PELOS...

Bien dicen que “ el zorro pierde los pelos pero no las mañas”, y en este pequeño mundo dentro del mundo que es la clínica, convergen un rico abanico de historias personales entre las que nos encontramos con un “zorro” que pierde los pelos aún; y es víctima de no haber perdido las mañas.
Verlo, invita a la remembranza de lo que en otros tiempos se denominaba “ser cajetilla “ o “ petitero”. Zapatos de esterilla blancos o mocasines, del mismo color, siempre limpios y brillantes; pantalón al tono con un impecable planchado que resalta un par de rayas perfectas; camisa de seda haciendo juego, y un pañuelo al cuello, colocado con exquisito gusto, al mejor estilo gardeliano (horas frente al espejo deliberando entre cual escoger; el de seda azul y verde o el de manchitas borravino y mostaza). Blazer azul de fina tela y una boina del mismo color que deja entrever una blanca y generosa cabellera; vestuarioadoptado en sus años mozos y que se constituyó en marca personal perpetuándose en el tiempo. (Hoy, resabios del que fuera el “picaflor” mas codiciado y admirado de mi ciudad).
Se lo podía ver siempre a las mismas horas en el sitio que fuera poco más o menos, su segundo hogar, el mítico “Bar Central”. Estratégicamente situado en Irigoyen y Humberto, esquina céntrica de la ciudadela, que supo sobrevivir los vaivenes del país y se constituyó en “ monumento regional” por mérito propio. Mantiene casi intacta su fachada y estructura; cuyos actuales dueños supieron remozar dándole un “tach” de modernismo sin alterar su clásico estilo; tanto como su fama.
El billar y el clásico “TAC” de sus bolas, el humo ocre de los cigarrillos de los parroquianos mezclándose con el inconfundible aroma de “¡¡¡ una de muzzarela”!!!; o el café Express con medialunas recién hechas, conciertan el corazón y esencia de este “santuario” de muchos, que como nuestro protagonista lo adoptaron como domicilio alternativo.
Los veranos convocan a rostros de distintas edades a sus mesas en la vereda que exhiben el vermouth de los mas añosos o la “birra” de los jóvenes. Las crocantes papas fritas, los maníes, la mortadela, el salchichón y salamines, cortados en dados casi perfectos completan esa particular escenografía. Los partidos de fútbol transmitidos desde la capital por cable, reúnen a fanáticos de ambos bandos en una “casi siempre cordial”tribuna que ruge al grito de gol en su interior, con frenesí y fervor de hincha.
La política, la economía, como tantos otros temas son solucionados en sus mesas y en su atmósfera comulgan los acordes de “ el viejo cafetín”, “el choclo”, “la cumparsita”, los boleros, los Rolling Stones, Bandana o Rodrigo.
Una verdadera caja de Pandora en la que tantos han encontrado la contención que estaban dispuestos a aceptar.
Allí, en ese casi epistolar predio(toda una postal), nuestro prototipo de Isidoro Cañones supo ir forjando su vida conforme a una filosofía que lejos estaba de “esposa e hijos”.
Elegante, de voz suave, con evidente riqueza mental y depurada locución, supo galantear a cuanta muchacha se cruzó en su camino; no solo con esa presencia cuidadosamente concebida, sino con todo un arsenal de múltiples recursos pergeñados a tal fin; como anécdotas por miles, historias de amor y de trampa...; no faltando los éxitos deportivos, desde luego! Los partidos de tenis solían ser la excusa perfecta para lucirse con pocas prendas pero “legalmente,” y auto- halagarse al escuchar los suspiros del público femenino.
A propósito de ello, buceando en la profundidad de su exquisita memoria, aflora una sensibilidad pocas veces revelada por su condición de “caballero de los de antes”. En cierta ocasión me narró que en las postrimerías de su tercer década, su machismo se postró ante la belleza y encanto de “una mujer”, a la que describió con entusiasmo y nostalgia, como una ninfa de larga cabellera rubia y ojos hechizantemente verdes, generoso busto y cintura espléndidamente ceñida que dibujaba a una típica “Divito”, pero...fruto prohibido ( era la esposa de su compañero de juego en los partidos de tenis); que le provocaba largas noches de insomnio y sueños inconfesables”;
Luego de estas contiendas deportivas, solían concurrir a la casa del partenaire en cuestión, a paladear el guiso, puchero o asado, que preparaba “su” deidad, en nombre del festejo del éxito deportivo. Desde luego el disfrute era doble (el culinario y el sentimental), al poder gozar de esa presencia. Pero... un dilema se contraponía a los rígidos principios éticos y morales de la época ( y de siempre, si vamos al caso). Sin embargo su corazón lo traicionaba y así, un día que“su amigo” regresaría tarde a su hogar por razones laborales; nuestro personaje encontró la grieta exacta y se apersonó igualmente a la vivienda de aquel, sin flores ni dulces, mas, con sus mejores galas, en un intento de “cita” no acordada, pero con la certeza de que un “tet a tet” daría resultados conforme a las expectativas largamente acariciadas en su imaginación.
La respuesta fue altamente positiva, y el tiempo junto a su amada pasó tan rápidamente que su retirada le dejó el sabor a lo inconcluso.
Las horas habían “volado”y sin darse cuenta el tiempo del regreso de “ El guardián” había llegado. Pasos, amenazantes del recogimiento en el que se encontraban, se dejaron oír, y un helado rayo de alerta los sacudió en su interior. Urgía una honrosa, y, sobre todo veloz, retirada. Se levantó de un brinco del lecho y tras dejarle sellado los labios con un furtivo beso de despedida al fruto de sus desvelos; tomó sus prendas y con ellas aún en las manos, corrió vertiginosamente hacia los fondos del jardín. El corazón parecía salírsele del pecho y haciendo gala de su excelente estado físico, practicó un ágil y elegante salto para trasponer el cerco; maniobra que fue atentamente observada por la vecina...
En tiempo record cubrió la distancia de 800 metros hasta su casa; y solo alcanzó sosiego al trasponer el umbral de su morada en donde volvió a sentir el placer de la seguridad que le ofrecía estar en cancha propia. Ahora que todo había salido considerablemente dentro de los parámetros aceptables de riesgo, pensaba, se daría una ducha “reparadora de su pulcra presencia” ( que a esas alturas distaba mucho del “perfil” habitual que lo caracterizaba),y se sentaría en su sillón favorito a disfrutar del recuerdo de lo vivido mientras se saborearía un merecido wisky.
Sin embargo, pocos minutos después, el estridente sonido de un furibundo timbre lo descolgaba violentamente de las meditaciones que lo ocupaban. En medio del desconcierto sólo atinó a vestirse (pues aún no lo había hecho), y con cierta aprensión se armó de valor y se dirigió hacia la puerta. Tras ella se hallaba el despechado esposo, blandiendo un arma en su mano, y luciendo un desencajado rostro fruto de la furia que lo embargaba. Parecía dispuesto a lavar su honor con sangre. Se puso a gritarle mil amenazas y el relato de la retirada brindado por una vecina chismosa (y tal vez despechada también por no haber sido ella la merecedora de sus halagos, a manera de venganza) que lo condenaba irremediablemente. Ante tales circunstancias sólo restaba “negar todo”; y así lo hizo, y con tanta certidumbre que el amigo terminó por dudar “a medias”, de tal forma que finalizó diciendo: “-de acuerdo; no pasó nada ...pero no hay mas guiso, ni puchero o asado en mi casa”.
Aún hoy se pregunta qué fue lo que mas lo perturbó; que se resumiría en :-“no poder disfrutar mas de los manjares ofrecidos por la dama”,...se referiría a los guisos?
También hubo disputas, casi de malevo por la pasión volcada en un partido de truco, dados o billar...o en el coqueteo seductor por alguna damicela que lo ponían en el papel del héroe de la película (casi el sueño del pibe...).
La picardía siempre delicada y respetuosa; junto a un ramillete de poemas cortos llenos de filosofía popular, lo transformaron en la estampa varonil que tiene la palabra justa para cada ocasión; lo que le daba un aire de “ganador”. Creyó que el tiempo se mantendría inmutable para él, mas, lo sumió en su propia trampa de la que ya no tiene sentido salir.
Pasaron los días, meses y años y con ellos el inexorable andar de las agujas del reloj (siempre hacia delante) fue dejando su huella, imprimiendo el ocaso de una vida vivida a “su manera”.
Se emplazó en la clínica por sugerencia de su única hermana; más como mudándose a un “petit hotel” que a un establecimiento con connotaciones de geriátrico; acompañado una vez mas de su taco de billar (dos piezas), cuidadosamente guardado en una funda de cuero negra con sus iniciales grabadas en dorado.
Algunas de las “ilustres”ciudadanas Puntaltenses recuerdan aquella firme estampa arrancando suspiros a su paso y provocando la aceleración del latir cardíaco por la sola articulación de algún piropo salido de sus gruesos y sensuales labios; siempre listos para tal fin.
Nuestro Play Boy hacía gala de encontrase siempre rodeado de curvilíneas jóvenes que sentían glorificarse con sólo haber estado ante su presencia; aunque él jamás se enterara. Extraño y natural imán las atraía a este estereotipo de Isidoro Cañones.
Su selecta apariencia se está derrumbando mansamente; como a los edificios añosos a los que se les va cayendo el revoque si no cuentan con ”un dueño” que los cuide...; mas el viejo zorro, aunque carcomido por el paso del tiempo, no pierde oportunidad para dedicar alguno de sus piropos extraídos del baúl de los recuerdos;( “ ninfa de caderas eróticas, que caminas cuan gacela, déjame amarte hasta que me muera”), cuando alguna dama concurre en el horario de las visitas a fin de acompañar a sus familiares internados.
He visto a señoras y señoritas con un extraño brillo en los ojos; y alguna que otra con sus mejillas sonrojadas, ante el placer de ser lisonjeadas con un piropo y reconfortadas en su ego coqueteril.
- “ qué magnífico ejemplar de hombre”! – escuché alguna vez a una tía cuarentona en referencia a nuestro galán, sin ánimo de ocultar su tono de admiración
-“qué dulce!!-,suspiró una jovencita enamorada que notablemente aún desconoce de las bondades de la galantería.
-“qué viejo verde”-,dijo una sesentona mientras reacomodaba sin éxito visible su cabello y retocaba su maquillaje en forma sutil pero inútil ya.
Las enfermeras lo instaron sutilmente, a que se dejara una barba tipo candado, a lo que pameándose el rostro manifestó:”- un caballero debe estar siempre bien afeitado y con las mejillas suaves y dispuestas para sentir el calor de los labios de una dama”; luego de lo cual agregó – “yo soy de la guardia vieja!”.
Trovador de mil luces, navegaste por la vida entre alegrías y tristezas, hoy vagas en silencio por el pasillo del sanatorio compenetrado en tus pensamientos, como en una charla interior en la que oscila entre el revivir mentalmente aquellas épocas- que te arrancan una sonrisa cómplice-, y el preguntarse en qué punto debías detenerte para avocarte a forjar una familia.?
Hoy te vi llorar amargas lágrimas de pesadumbre por lo que pudo ser y no fue; por lo que pudo dejar de ser y fue..
La soledad te envuelve en lo negro del ostracismo y del olvido. Galán y seductor, queda en nosotros mantener vivo tu espíritu en la tierra, como quedó ya grabado tu paso en cada baldosa de las veredas de nuestra ciudad.
MARCOSELA






























































miércoles, 27 de agosto de 2008

Aprendiendo (legado para mis hijas, para los hijos de mis amigos y para los amigos de mis hijas)

No voy a hacer lo que seguramente estás esperando que haga,
No voy a decirte lo que probablemente estás queriendo escuchar;
Porque aunque te parezca hoy un desatino,
Esta es la mejor forma en que te puedo y debo ayudar.
Quizá ahora no lo entiendas,
Pero el tiempo me dará la razón.
Los amores van y vienen,
Los padres son, para bien o mal,
Solo una vez; así es que
Respeto, mas allá de tus impulsos,
Es lo que debes cultivar.
El dominio de ti mismo
es lo único que te brindará seguridad.
Equivocarse es inherente a la naturaleza del ser humano; por eso estamos aquí, transitando la vida, para equivocarnos y aprender de esos errores.
Yo mismo me he equivocado infinidad de veces; de hecho, me hubiera gustado poder decirte todas estas cosas antes, pero no sabía cómo hacerlo.
Como verás yo también sigo aprendiendo. Porque me seguí equivocando.
Pero en la vida de cada ser humano suelen aparecer personas cuya misión es esa, transmitir algo que debemos aprender; y nos enseñan lo que todavía no sabíamos, o nos acompañan dándonos la mano para que empecemos a caminar una vez mas. Sólo que hay que estar atentos para que no se nos pase la oportunidad de desasnarnos.
En cuanto al verdadero amor, aquel que amerite nuestros desvelo, recién llegará cuando hayas alcanzado la madurez en tus actos. Esto es que entiendas de las responsabilidades que implica cada acción individual respecto de su influencia hacia los demás; y que además sientas que no necesitás poner condiciones para que te amen y para amar. Lo único que se necesita para amar es confiar mutuamente y respetarse el uno al otro sin mezquindades ni engaños. Y lo mas importante...la “comunicación”.
Pero no te arrebates con toda esta información, tenés toda una vida para aprenderla; No pretendas vivir sin sufrir porque está en el contrato de nacimiento...(chiste); pero es verdad!, ni te puedo asegurar que todo te saldrá bien; lo único que te puedo decir es que sin sufrimiento no vemos la lección, porque no hay manual en la materia de vivir; es que cada uno lo va escribiendo a medida que transita la vida, y lo que muchos no nos damos cuenta es que las hojas no se pueden borrar y volver a escribir; lo que fue escrito con errores de ortografía quedó, sólo resta que nos sirva de lección para no ser recurrentes.
Una sola cosa no tiene solución, la muerte; que puede llegar mañana...por eso tengamos actitudes de las que no debamos arrepentirnos o avergonzarnos, y si así sucediera, intentemos mejorar día a día.
Una última cosa (por ahora), no te quedes sin decir lo que sientes, pero...piensa bien antes de hablar.

MARCELA

martes, 26 de agosto de 2008


EL DIAMANTE EN EL ZAPATO (ensayo)

Había una vez tres hermanitos que vivían en un bosque. Tenían dos perros y un gato. Su casa era grande y muy bonita; enredaderas atestadas de flores trepaban por sus muros. Solían pasar sus días sin preocupaciones ni necesidades.
Un día, al levantarse, uno de ellos se calzó y sintió una molestia en el pié. Pero no se fastidió en buscar el motivo que la causaba. Entonces siguió su habitual quehacer sin pensar mas. La molestia persistía aunque no le prestara atención . Así decidió agacharse y mirar dentro del zapato. Gran sorpresa se llevó al encontrar que en él había un diamante. Pensó: -¡ qué suerte que tengo ¡,pero no se le ocurrió cambiarlo de lugar y siguió caminando aún con el dolor aquel.
Otro día le pasó lo mismo al segundo hermanito quien sintió la misma molestia. Este buscó de inmediato y se encontró también con un diamante en el zapato. Tampoco él lo sacó y siguió caminando con el resultante dolor.
Hasta que por último el tercer hermanito pasó por igual situación sin que tampoco deliberara en cómo solucionarla.
Cada uno de ellos había pensado para sí mismo; y sin decírselo al otro; que era muy conveniente tener tal valor. Sin embargo, Con el tiempo el dolor aumentaba; pero como ninguno le había contado al otro lo que pasaba; el secreto debía continuar y el dolor también.
Ese dolor hacía que día a día disfrutaran menos de lo que tenían porque el mal humor los distraía hacia sus pies hasta llegar a odiarlo y a echarle la culpa de todos sus males.
Cuando hubo pasado ya mucho, a uno de ellos se le ocurrió sacar su diamante; por supuesto ya no tenía el mismo valor para él ya que fue mas importante lograr terminar con el dolor. Los otros dos hermanos tardaron mas en darse cuenta de lo mismo, pero también les pasó igual y para todos ellos pasó a no valer nada esa joya. Descubrieron que era mejor sentirse cómodos.





ORQUÍDEA NEGRA DE PASIÓN

Si tuviese que describir la primera impresión sería algo así: bella, muy bella; y lo que no es muy común, extremadamente interesante. Sus rasgos evocan inconfundiblemente a los de las mujeres vikingas. La larga y ensortijada cabellera rubio dorado, que le llega mas allá de los hombros, enmarca facciones casi de actriz de cine europea. Grandes ojos de color incierto, atraen la atención con enigmatismo natural, y una blanquísima dentadura es celosamente custodiada tras unos pulposos labios coralinos; topografía que enseña un terreno extraño, mezcla de pretendida dulzura y perversa sensualidad.
Una estrecha cintura guía la mirada, inequívocamente, hacia unas caderas que dibujan una cola imposible de ignorar, así como las largas y estilizadas piernas que yerguen en una ninfa de 1,80 mts :- hermosa mujer de 23 años de edad.
Su blanca piel, denota ser cuidada con verdadero afán, deja resaltar un logrado tatuaje: en su omóplato derecho un dragón atravesado por una espada. La bijou que luce es de características sencillas, pero inconfundiblemente expresan ímpetu. Una gargantilla con la réplica del tatuaje es sostenida por un grueso cordón de cuero que recorta el largo cuello. Todos y cada uno de sus delgados dedos exhiben unas manos atestadas de anillos de generosas dimensiones.
Lleva el torso cubierto por una blusa color naranja muy suave y poco más o menos transparente, desabotonada “casi” accidentalmente en sus dos primeros y último botón. Sin soutien, deja entrever unos senos redondos y juveniles, cuyos pezones asoman traviesamente y de a ratos, dificultando la atención. La corta falda al tono y la postura “casual” de sentarse, descubren sus hermosas piernas y muslos de contextura firme.
En síntesis, el “manjar” que cualquier mortal macho pudiera desear estaba allí.
Con voz suave y frases escrupulosamente escogidas, no pierde la oportunidad de seducir (con ellas también). Así inició un relato autobiográfico carente de inhibiciones que se tornaba, para mí, cada vez mas embarazoso.
La cadencia con que lo exponía y el léxico depurado, hacía pensar que la paciente en cuestión tenía, por lo menos, estudios secundarios cursados y es lectora de autores reconocidos; dadas las citas de las que se sirve. Mientras hablaba, un travieso bucle caía ocasionalmente ( y diría pretendidamente) sobre su rostro, motivando elegantes y armoniosos movimientos para despejarlo, dándole la excusa perfecta para buscar respuestas o cambiar la dirección del diálogo.
Dicho relato giró básicamente acerca de sus amores “inocentes” de niña; admitiendo escarceos amorosos ya de púber. Reseñaba todo con un dejo de nostalgia, disimulado pudor y la pasión del goce que le proporcionaba el recuerdo.
A los catorce años; continuó:, y a pocos meses de mis quince años, sintí la necesidad psíquica y hormonal de abandonar la masturbación. (A la que se había apegado con entusiasmo apremiante, según lo relatado!); y de sentir, en mi dispuesta, húmeda y cálida vagina, el falo de un hombre..
Es hija única de padres ya muy mayores, que la engendraron luego de muchos años de infructuosos intentos y tortuosos tratamientos.
Su madre, de origen esloveno, la echó al mundo a los 46 años de edad. Su progenitor, de origen germano, cumplió 50 años de edad el mismo día que abría sus ojos nuestra protagonista.
Ese regalo del cielo pronto se convirtió en un concierto de desconciertos.
La amplia brecha generacional, dió paso a una falta de comunicación difícil de sortear (y por ende de información; tanto de la actualizada como de la fundacional del ser humano), que ensanchaba la raja diferencial.
La sobreprotección a la que estaba sometida, en nombre de la educación, la apartaba de los escenarios que habitualmente comparten los jóvenes de su edad ( reuniones, bailes, etc). Todo esto la hacía sentir “rara”; y así decidió concentrarse en realzar su apariencia para utilizarla como “arma” de seducción. Interpretaba que de esa manera tenía el poder que le quitaba la magra socialización.
En vísperas de sus quince primaveras (casualmente nacida el 21 de septiembre), sintió la urgencia psicológica y el escozor físico, de experimentar su primer acto sexual. Para ello puso todas las expectativas en un compañero de su misma clase; lleno del vigor muscular de los que practican afanosamente deportes; pero lo asestó de una forma tan llana, que tras breves minutos de comprensibles dudas, y estupefacto por lo que le estaba aconteciendo (las manifestaciones de este tipo debían provenir de los varones, rezaba su credo), la rechazó, aludiendo que no estaba preparado aún.
Regresó a su casa abatida , contrariada; y con el deseo inflamado, corrió a su habitación.
Se desnudó completamente siendo el espejo su interlocutor y único observador, mientras se recorría el cuerpo punto por punto con sus manos y se decía a sí misma:”-soy bonita, tengo buenas lolas, buena cola y piernas firmes, ¿por qué me rechazan?-se preguntó una y otra vez-
Los efluvios hormonales aumentaban en frecuencia e intensidad; necesitaba satisfacer su apetito a toda costa. Su rutina privada formaba parte de un perverso sistema de refuerzo de ideas autoelaboradas tendientes a proporcionarle seguridad; y ese rechazo era una estocada a su orgullo.
Bajó las cortinas, puso música de moda y se arrojó sobre su cama hundiéndose entre una decena de mullidos almohadones. Lentamente sus manos iniciaron una serpenteante y suave danza. En forma metódica se dejó llevar hasta el éxtasis sobre las sábanas con imágenes de Barbie; que sus padres le habían regalado considerándola niña aún. Su cuerpo se estremeció con frenesí; jadeante, transpiró por cada poro hasta quedar completamente mojada. Una ardilla de peluche le brindó la tersura necesaria para lograr el objetivo: llegar al climax . Pronto se vió cumplido; tras lo cual una sensación de bienestar relajó sus músculos.
Esta escena se fue repitiendo sistemáticamente tarde a tarde y cada vez con mayor angustia. Era como un drogadependiente; la necesidad la poseía hasta el devarío.
Ya en la fiesta de sus quince años; prolijamente preparada por sus abnegados padres; se presentó bellamente ataviada, y “producida” detalladamente. Había logrado destacar sus ya naturales atractivos al máximo, constituyéndose en el centro absoluto de las miradas. Su pretendido objetivo la había movido a no descuidar ni un solo aspecto. Como una cazadora en busca de su presa, dirigió su artillería hacia un joven cuya presencia la impactara particularmente. Intentó seducirlo en todo momento con claras señales de lo que pretendía.
Durante el baile acometió provocativamente, con sus ya adiestradas manos, a su partenaire, que inevitablemente fue víctima de una vigorosa erección. Bochornoso abultamiento, casi imposible de disimular, ameritaba una decorosa retirada en señal de respeto hacia los presentes; alejándose bruscamente de ella, que ardía de deseo (al que se le agregó furia). Ese nuevo rechazo la llevó a intentar seducir a todos los varones concurrentes, mas , todos ellos la evitaron por consideración a sus padres..
A medida que transcurría el tiempo cronológico, su cuerpo se fue modelando. Se iban realzando sus curvas naturales, acercándola cada vez mas a un objeto de deseo.
Incorporó a los cuidados de siempre, una dieta rigurosamente equilibrada que hizo maravillas, juntamente con la concurrencia al gimnasio. Todo tenía como meta el perfeccionamiento físico para conquistar su objetivo: SER MUJER.
Así fueron pasando los días, sin pena ni gloria; con su pasión (que también era su mazmorra), sin ser resuelta y en la constante búsqueda, dentro del laberinto del desencuentro y el rechazo.
Se hallaba próxima al egreso del secundario, y en vísperas del tradicional viaje a Bariloche, lo que motivaba reuniones con los compañeros en distintos eventos con la finalidad de obtener divisas para financiar el mismo.
En esta ocasión fue un boliche el lugar de encuentro y fantástica excusa para lucir su privilegiada figura ( cuestión que manejaba con maestría sin par). Allí, y no habiendo transcurrido mucho de empezado el baile, se vinculó con un joven de 26 años de edad que vió en ella lo que prosaicamente se designa como “bocatto di cardenale”.
Ella, en realidad no necesitaba encontrar grandes virtudes en un caballero ya que su objetivo era que “la hiciera mujer”, y nada la apartaba de esa idea fija. Sin embargo este muchacho también la atrajo por su presencia.
En este punto hace un comentario al margen, con especial entusismo:”- lo ví y es como que sólo él estaba allí; lo miré y pensé “Él tiene que ser!!!.”
Su forma felina de caminar la cautivó con demencia. Se lo imaginaba entrelazado a su cuerpo, dejándose recorrer por sus manos y apretándolo entre sus piernas.
Era obvio que hacía mucho tiempo había callado los sucesos por el detalle con que se refería a ellos (desmedido).
Para él, ella fue su presa; y atraídos mutuamente se acercaron con el pretexto de bailar. Las luces negras, los lasers y el humo, junto a los estentóreos rugidos de la música, hicieron que deseara arrancarlo sin mas de ese hoyo.
Con la sabiduría donjuanesca de un auténtico Cassanova bien ensayada, este mancebo terminó de impresionarla. Esta vez las cosas se habían dado vuelta, y eso también la atraía.
En un automóvil de última generación, dieron un vareo por las desiertas calles de la ciudad, para luego tomar la ruta que los condujo directo a un albergue transitorio de la vecina localidad.
Su sibarita compañero sí sabía lo que hacía y lo que pretendía lograr! Y ella veía cerca la realización de su deseado sueño.
La habitación, mostraba una atmósfera teñida con tenues luces; y una decena de espejos se encargaron de clonar sus cuerpos hasta el infinito. La música completaba la tríada necesaria para hacer que sus sentidos se detonaran. Observó su primera sensación de plenitud!. Se dejó llevar por aquel par de diestras manos, al borde de la concupiscencia. Cada segundo lo deseaba con mayor virulencia. Se sumió en una especie de encantamiento, en una embriagadora danza de caricias y besos que aumentaban en cantidad y frecuencia hasta convertirse en un peligroso juego rayano con la violencia.
En medio de este frenesí, él había hecho que su leve vestido se deslizara, sin paradas, hasta los tobillos; dejándola absolutamente expuesta.
Sus dos cuerpos y sus cuatro manos, rindieron culto al erotismo. La dejó caer sobre la cama, de espaldas. Su abdomen, contraído por sucesivos estremecimientos fruto del placer “al dente” gozaban de los cuantiosos besos de su compañero. La penetración era inminente. En ese tris de segundo se sorprendió haciéndose una pregunta:”- ¿se dará cuenta que soy virgen?, me dolerá?, sin embargo, estaba decidida a todo.
Cuando el momento llegó, cerró lo ojos en un acto reflejo de absoluta entrega y fascinación sin par, y él “anotó” y llegó al clímax sin demora, y entre gemidos, hasta el goce del orgasmo. Luego, ambos somas se relajaron ; entonces pensó: “- ya soy mujer!”, esto fue magnífico!. Sintió la ligereza en sus venas y una sensación de volar, pero la duda la carcomía, debía confesar que esa había sido su primera vez. Temía que el detalle fuera motivo de burla.
El veterano de “combates carnales”, lejos de burlarse, se levantó prestamente, fue hacia la pequeña heladera y extrajo una botella de escarchado champagne que descorchó con exquisita gravedad; acto ante el cual ella desmayó cautivada por el enaltecimiento de la ocasión.
Dos horas después la dejaba en la puerta de su casa, con la promesa de un nuevo encuentro entre sus labios y la sensación de sus caricias aún ardiendo sobre su piel. Sin embargo allí se había dado el infausto natalicio de un palmario drama.
Su enigmático galán le obsequió un par de encuentros mas; luego de los cuales; y aún sin saber su nombre; se esfumó tan paradójicamente como había aparecido.
Transcurrieron días, semanas, meses durante los cuales todas sus actividades diarias no eran suficientes para distraerla de la ansiedad que le provocaba pensar que apareciera en cualquier momento o sonara el teléfono.
El viaje de egresados se acercaba y era una tortura pensar que quizas en ese intervalo viniera a buscarla.
Sus amigos le habían sugerido tener otras experiencias para olvidarlo, pero ella se mantenía con la esperanza de su regreso.
Días previos al viaje en cuestión, sus padres concertaron una visita con el médico de familia con el objeto de realizarle un chequeo de rutina; para quedarse todos tranquilos de que viajaría libre de preocupaciones. Desde luego desconocían los hechos acaecidos en la intimidad de su hija.
El médico prescribió estudios de laboratorio de rutina y un ELISA, para descartar HIV, pues, aunque no lo dijera, preveía que en ese alejamiento (de esos padres arbitrarios) esa joven perdería su virginidad, como revancha, en un desbocarse de libertad.
Al llegar a este punto de la narración, sus palabras asumieron el tinte de acordes de lamentación; y su memoria retorna muy lejos hacia atrás. Hace una pausa que, estimo, fue de evaluación, y continuó de esta manera:
”- cuando fuimos con mis padres a retirar los resultados de los análisis, nos inquietó el hecho de que nos citaran para repetirlos, pero esta vez en el hospital; es que el médico desconocía acerca de mi iniciación y no podía dar crédito a los resultados arrojados en primera instancia.”
Efectivamente, era” HIV positivo”; y luego de haberla atendido durante tantos años; desde niña; al facultativo le era extremadamente difícil aceptar esa realidad, aún desde el pretendido objetivismo médico. Esa adolescente estaba condenada bajo la daga de un “flagelo ruina de este siglo”. Vertiginosamente se había convertido en retrato indolente de costumbres profanas.

“siendo tu gloria fingida
una sombra de la vida
y una llama de la muerte”.
(Clarín: de “la vida es sueño”)
Su príncipe se convirtió en sapito...Considero oportuno insertar aquí un extracto del prólogo a las “memorias” del Marqués de Sade; para representar aproximadamente el sentir del doctor cuando tuvo que transmitirles la noticia; dice así: ...”cuando la virtud triunfa y las cosas son como deben ser, nuestras lágrimas se secan antes de ser vertidas; pero si luego de las mas duras pruebas vemos finalmente a la virtud abatida por el vicio, se desgarran nuestras almas...”
Dramática fue la reacción de padres y protagonista. Tras un silencio glacial; durante el que se ofrendaron miradas de reproche, dolor, remordimiento, odio, miedo; rompieron en un desgarrador llanto que desnudó las profundidades de estos corazones entre los que reinaba el desconcierto y el estupor.

“...con la grande confusión
que el nuevo estado te da,
mil dudas padecerá
el discurso y la razón...”
(Clotaldo: de “la vida es sueño”)
El colega en cuestión, rápidamente tomó partido en el cuadro y dispuso su derivación a un especialista en la materia, requiriendo, además, la colaboración de un equipo de salud mental para iniciar un urgente apuntalamiento. Había que resguardarla para que no cayera en un profundo cuadro depresivo, que es la llave que le abre las puertas al demonio del SIDA.
Un negro telón cubrió sus días; aunque bella y radiante se la veía; el viaje de egresados no pudo realizar, y en una profundo angustia se sumió.
Abrazó el aislamiento. Cerró las persianas de su habitación y lloró amargas lágrimas de desconsuelo tendida en su cama perdiéndose en las mil formas que se develaban de la mancha de humedad que había en el techo. Ellas le descubrieron la negra figura de la muerte que orbitaba en su derredor y entre susurros, le retorcían la conciencia.
El amor de sus padre se modificó, dio paso a un cambio de actitud en la manifestación del amor que le profesaban a esa, su hija, y que hasta entonces no habían sabido bien como expresárselo sino a través de cerrados conceptos y rigurosas máximas que terminaron alejándolos en definitiva.
Los profesionales infectólogos y de salud mental, obraron una destacable labor de equipo mancomunado, y tras algunos meses la autoconfianza renacía en todos. Se propuso luchar y vivir, en vez de entregarse y morir.
Terapias con fármacos y prolongadas jornadas de psicoterapia la hicieron “revivir”; enterarse que estar infectada de HIV no significaba, necesariamente, que padecía SIDA, la despertaron a otra elaboración mental. Pero, su vicio y el golpe certero de su pasión, rompieron contra el escollo sobre el que había sido arrojada, desdibujándole su horizonte y mutándola en una auténtica valkiria (diosas escandinavas con figura de mujer, rubias y terribles, armadas, y que cabalgan sobre alados caballos, que eligen previamente a los que han de morir en las batallas).
La maldad, la bronca, el revanchismo, el ¿por qué a mí?; hicieron que abruptamente diera un giro de 180° en su pensamiento:”- si me tengo que ir, lo haré acompañada”-era su decisión-
...”el fuego que consume mis entrañas
como una isla volcánica está solo,
no arde ninguna antorcha con su fuego
cual pira funeraria.

La esperanza, el terror, el sobresalto,
La exaltada porción de la congoja
Y el poder del amor, no puedo darlos,
Sólo usar la cadena...”
(Lord Byron)

Sin horizontes, sin futuro, se dio a una vida disipada. Alcohol, droga, cigarrillo y promiscuidad fueron el estandarte de un nuevo sistema de rebelión contra el mundo. La impotencia ante lo inexorable, No obstante, no había mellado un último resquicio de humanidad, su conciencia.
Sus noches de lujuria fueron certificadoras de un principio arraigado. Los ocasionales adoradores de sus dotes eran impuestos en la utilización de profilácticos, sin lo cual quedaban excluidos del placer que su cuerpo les podía brindar. Con turbadora frialdad llevó un cabal registro de sus “hombres”.- todavía no acierta a precisar si lo hizo por morbosa idea de diseñar un fixture, o por misericordia previsora de lo que vendría-
El hecho es que cuando acude a nuestra clínica en busca de ayuda para contener la depresión acechante, se inicia inmediatamente una exhaustiva pesquisa de los compañeros de placer “agraciados”. “Gracias” a las mentadas actitudes preservativas, ninguno de los galanes había sido infectado con HIV, a pesar de la generosa ventana esperada.
Ya han transcurrido cinco años de aquel furtivo y letal encuentro amoroso que truncó a una espléndida orquídea pletórica de vida y deseo en una orquídea negra de pasión, que a su seductora belleza e interesantes encantos suma el tiempo de descuento como esperanza. Su dicha es el éxito de ir venciendo los días. Sus sueños de hogar y familia ,que no habían siquiera sido elaborados, se diluyeron antes de brotar; pero...
YA ES MUJER...
MARCOSELA

domingo, 24 de agosto de 2008


EL PÁJARO QUE QUERÍA ALCANZAR AL SOL (metafora)

Cuenta la historia que hubo un tiempo en que existió un hermoso e inteligente pájaro. Volaba elegantemente y los otros de su especie lo seguían para donde iba.. Pero un día , todo cambió. De repente y sin saber porqué , siendo un espléndido atardecer, sus ojos dejaron de prestar atención al vuelo y fueron a fijarse en el sol. El color anaranjado que ostentaba lo cautivó y desde ese momento sólo deseó llegar a él. Creía que volando lo alcanzaría y por eso ajustaba su estilo y destreza a tal fin. Sin embargo, no lograba llegar jamás.
Los demás dejaron de seguirlo pues emprendía vuelos interminables en cuyo curso caían muertos muchos de ellos. La noche solía sorprenderlos lejos de su lugar de asentamiento y perdían el rumbo. Así se fue quedando solo pues pensaba en sí mismo y su objetivo, sin importarle nada de los demás.
Su carácter cambió. Se había tornado irascible y huraño. Su obsesión lo había convertido en solitario y mustio admirador. Se deleitaba viendo los colores en que mutaba el sol conforme pasaban las horas ; incluso en las distintas épocas del año. Eso cada vez lo fascinaba mas, pero también lo llenaba de melancolía. Comenzó a sentirse feo, inútil e incapaz comparado con aquel gigantesco disco al que se quería parecer, al que quería llegar. Solía pensar:-“ ciertamente soy un grano de arena al lado del sol”. A tal punto llegó su obstinación y confusión que dejo de ser él mismo y se perdió. Su vida se convirtió en un caos del que ni si quiera sabía si quería salir. Todos los caminos que tomaba no lo conducían a ningún lado.
Una noche, cuando ya creía que estaba atrapado en la nada, el cansancio lo venció y un sueño llegó hasta él. Era el sol. Magnífico como siempre se le acercaba y lo abrazaba. Luego de un instante le comenzó a hablar así:
:-“ pequeña ave, deja de buscar fuera de ti. No tienes que parecerte a nadie. Dentro de tu especie eres infinitamente valioso e irrepetible, el mismo que me creó te creó. Te dotó del mismo poder que a mí. Ese poder está dentro tuyo y se llama AMOR. El amor es dar sin esperar, sin especular y es posible por la paciencia y la tolerancia.
Se necesita saber esperar, finalmente, la magia ocurre. Todo lo bueno que hemos hecho se transforma en cosas buenas que nos dan felicidad. Aquella noche despertó feliz, por fin había alcanzado al sol y había descubierto que estaba dentro suyo.



LA LLAVE (cuento)

Había una vez, no hace mucho tiempo, ni muy lejos; un niño que vivía en una casa oscura y fría. Pero era su casa! Había crecido allí!. su vida se había nutrido y desarrollado desde ese lugar.

Él sentía, sin embargo, que “algo” no estaba bien pues nunca llegaba a sentirse pleno. No acertaba a adivinar qué era y ya se había acostumbrado a estar así. Pero sin darse cuenta comenzó a experimentar angustia. No le dio mayor importancia y se fue a dormir como siempre, sin expectativas...
Mas esa noche soñó. Soñó que una tibia mano lo acariciaba y esa sensación lo sacudió y estremeció hasta despertarlo. Ahora se sentía distinto. Raro.
Siguió su vida, como siempre, en línea recta. Y volvió a soñar con esa mano y un beso. Cuántas sensaciones nuevas! Entonces al levantarse le sorprendió sentir tanta insatisfacción con lo que tenía, y su oscura y fría casa le pareció mas oscura y fría.
Un día vió que por la cerradura de la única puerta de su casa penetraba un fuerte rayo luminoso. Se asombró porque nunca antes lo había visto! Sintió curiosidad por averiguar qué era. Se asomó y vió que del otro lado había un hermoso prado lleno de flores de muchos colores, un cielo muy azul y un sol maravilloso que hacía brillar todo.
Quedó extasiado!, no lo podía creer! Y pensó:-“seguramente es una ilusión!; entonces siguió con su rutinaria vida; pero ahora cada vez mas insatisfecho.
En verdad deseaba estar en aquel lugar, pero cómo?! Creyó encontrar la forma soñándolo y así hizo; lo soñaba por las noches y lo espiaba por la cerradura durante el día. Hasta se creyó haberlo alcanzado y por momentos hasta se sentía felíz. Llegó a acostumbrarse al método de vivir felíz con esos breves instantes..
Sin embargo notó que cuanto mas pasaba el tiempo mas asfixiante le parecía su casa y mas fuerte era el deseo de estar en el prado.
Pensó y pensó cómo hacer para alcanzarlo y después de un tiempo se dio cuenta que la solución tal vez sería ABRIR LA PUERTA!. La alegría por el hallazgo lo inundó y empezó a buscar llaves. Las probó casi todas. Empezó con la del auto, pero no sirvió. Luego la del placard; tampoco funcionó. Mas tarde lo intentó con la del baño y no, no hubo caso.
Trató muchas veces, pero siempre equivocadamente. Sin embargo la ilusión de llegar lo mantenía en la lucha; pero a la vez esas constantes decepciones por no hallar la llave correcta, comenzaron a provocarle mal humor y cierta frustración. Llegó a sentirse agotado.
Una noche se acostó con la utopía de soñarla una vez mas, como siempre, y lo logró; pero esta vez esa tibia mano le habló en susurros y le dijo:”-la llave correcta es la que cuelga al lado de la puerta”.
La revelación le provocó alegría y agitación pero también un profundo desconsuelo porque esa llave era la PROHIBIDA!. Era la llave que durante toda la vida le habían dicho que no se tocaba. A la vez se dio cuenta que nunca se había preguntado porqué?.
Cuando despertó corrió hacia la llave y vió por primera vez que de ella colgaba una etiqueta en la que jamás había reparado ni se había interesado. L a miró largamente, se fue acercando lentamente e instintivamente la tomó y leyó HIPOCRESÍA..
Entonces pensó que estaba perdido porque esa llave siempre crecía. Se dijo:-“nunca podré abrirla!, lo mejor será que la siga soñando y de cuando en cuando la espíe por la cerradura.”
Sin embargo, un día se preguntó:”¿ -porqué estoy eligiendo así si esto no es lo que me hace felíz?!; pero tampoco me animo a romper con la hipocresía!; debo decidir.
Pero seguía estancado en el deseo y no se aventuraba a dar el paso a la acción. Le temía.
Así comenzó a ver que a pesar de seguir espiando el prado a traves de la cerradura, como siempre, éste se empezaba a ver cada vez mas lejos y ,desesperadamente y sin pensarlo mas, tomó la gran llave; pero...había crecido tanto que ya no entraba en la cerradura y así quedó atrapado con la hipocresía dentro de su oscura y fría casa .
MARCELA



LA LÁMPARA MÁGICA (ensayo)

Nunca te pasó que te pasas la vida imaginando lo genial que sería tener la lámpara mágica para pedir un montón de deseos y de repente la tenés y te da miedo frotarla?, porqué?, porque en realidad te da miedo el cambio, el desafío, el comenzar denuevo quizás. Enfrentarte a la crítica o al rechazo; entonces la volvés a guardar hasta que el hastío y la monotonía te vuelven a saturar y allí la desempolvás y renovás tu imaginación e inaugurás un precioso círculo en donde hasta la misma lámpara se convierte ahora en parte de esa monotonía de la que tanto deseabas salir hace mucho mucho tiempo, solo que ahora ya dejó de tener encanto ella también.
La lámpara es preciosa, muy brillante y se podría decir que hipnotiza a los que la miran; funciona de forma sencilla pero todos creen que es complicada porque no imaginan que algo tan bonito pueda ser tan simple.
Sólo tiene un secreto, ella es capaz de cumplir todos los deseos que te imagines, pero,... necesitas desear con el corazón y con la verdad, de lo contrario ese deseo se convierte en tu propia trampa así que hay que desear con mucha inteligencia.
Todos la quieren tener pero, pocos la alcanzan; alguno que la llegó a tener también la perdió porque quiso tenerla a su manera y ella no admite mas que una forma de ser de alguien y es que no es fácil; es mas fácil alcanzarla que lograr mantenerla porque se necesita de mucha imaginación, de mucha atención y dedicación, de lo contrario se oxida y pierde su encanto, se desperdicia.
MARCELA

ANGEL O DEMONIO (cuento)

Hacía un par de horas nos habían llamado del Hospital de Agudos de la zona ,informándonos que recibiríamos a un paciente por indicación del juez de menores. Este hecho motivó que permaneciéramos en la clínica aún, a pesar de ser tarde ya.
La noche se perfilaba cálida y aplacada, sin sobresaltos, cuando se acercó la unidad de traslado. Junto a una escueta historia clínica, nos entregaron a una niña de 14 años.
Ingresó vacilante, en medio de una crisis de llanto. A pesar de mis años de profesión, me apretó el pecho un sentimiento de angustia. Totalmente desencajada, imposibilitando todo tipo de comunicación. No fue sino horas mas tarde que entre todo el personal médico, de enfermería y administrativo inclusive, logramos establecer un mínimo contacto, “persuadiéndola”de que su internación sería breve y su terapia eficaz. De esta manera pudimos crear el primer eslabón de una cadena cuya longitud aún desconocemos.
La corta edad de la paciente logró movilizarme en lo mas profundo en mi condición de padre de familia; no obstante debí sobreponerme al sacudón inicial y me avoqué a la lectura de la historia clínica de guardia médica que rezaba:
“- necesidad de internación en psiquiátrico; derivada al hospital, primariamente por sobreingesta de polifármacos con ideas suicidas.
La intoxicación no afectaría su vida, pero al observar una intensa epigastralgia, se le practicó una endoscopía cuyo resultado indicó “gastritis erosiva sin signos de sangrado”.
Se le prescriben protectores de la mucosa gástrica, quedando en observación por el término de 14 horas; tras lo cual se decide su internación para estudio en psiquiátrico.”
Le practiqué un rápido examen clínico, verificando que no presentara lesiones visibles. Neurológicamente no exteriorizaba patología alguna, luego de lo cual opté por sedarla, pues su manifiesta postura de mutismo absoluto no posibilitaría progreso por el momento.
Coloqué los papeles sobre el escritorio, inspiré profundamente y sin darme cuenta me encontré viendo a mis propios hijos en mi imaginario; diapositivas mentales que me llevaron por los momentos mas cruciales de nuestras vidas, los momentos aquellos en que crecimos juntos en el aprendizaje de ser padre para mí e hijos para ellos. Momentos que hicieron de nuestras historias “la historia”de nuestras vidas. De repente me sobresalté y volví a la realidad del consultorio.
Catorce años, piel morena; su figura se está estilizando. Un esbozo de senos se comienza a insinuar provocativamente con ajustadas prendas; al igual que sus generosas caderas.
Delgada y alta; cabello desalineado, descuidado; casi “ a la moda...”; caprichosamente volcado sobre el rostro, al que semi-oculta.
Proyecto de adolescencia en camino a mujer; con aire de vampiresa y mente de niña; Hasta ese momento ignoraba todo cuanto a su historia personal se refería; no contaba con datos que me dieran la pauta de cuál había sido el desencadenante que la llevara hacia nosotros esa noche.
Me encontraba en medio de estas cavilaciones cuando se presentó ante mí una vecina de la niña. Era la oportunidad de pensar en obtener alguna referencia, así que la invité a pasar al consultorio. Comenzó a relatarme lo que creí era una novela de espanto.
Dijo: “- Para ella soy como una “tía”, a pesar de no existir ningún parentesco. Mi hija es compañera del colegio y han entablado una profunda amistad; se cuentan sus cosas; por eso supimos de su historia. Se acomodó en la silla y continuó así:”-al poco tiempo de nacer la niña, fue adoptada por una pareja que no podía tener hijos; pero quiso el destino que la mujer quedara embarazada. Con ello comenzaron los cambios de conducta de la pequeña que se sentía desplazada; rebeldía, mentira, travesura dañina, eran sus formas de llamar constantemente la atención; inconductas que se potenciaron con el devenir de los años y el nacimiento de otro hijo propio de la pareja. Todo esto llevó a que el padre la sometiera a feroces castigos; incluso la habría violado. Motivo que me movió a querer sacarla de aquel infierno. Así es que decidí alojarla en mi casa y comenzar los trámites legales a tal fin. Sin embargo, el encanto inicial comenzó a desvanecerse con la imposición lógica de los primeros límites que hacen a la convivencia y organización de una familia. Fastidiada empezó a escapar nuevamente y el lento camino de la justicia conspiraba contra todo intento de corrección. La velocidad de desvío de la niña era mas rápida que el progreso de lo burocrático. Boliche, amigotes, pucho, bebida, joda, eran los elegidos habitués. Una noche escapó y no regresó. Así interviene el juzgado de menores, que dispone su reclusión en un establecimiento correccional de la vecina ciudad de Bahía Blanca. De allí se fuga a los dos días para comenzar a vagar por la noche ciudadana y terminar regresando a la casa de los padres, en donde nuevamente se encuentra con los castigos que se imponían ante una nueva insurrección”.
En este punto, esta mujer denotaba una cierta angustia que la hacía presa de cambios en el tono de voz, que iban del sereno al entrecortado por la desazón. Luego de una breve pausa que la repusiera prosiguió diciendo:--“ Una noche visitó a cuanto amigote conocía y en los momentos de descuido de ellos hurtó pastillas de cualquier tipo; cuando consideró que eran suficientes decidió ingerirlas. Este hecho fue advertido por uno de estos chicos que la venía observando en la maniobra, y asustado la llevó al hospital”.
Luego de lo expuesto y casi sin palabras, le agradecí los aportes ofrecidos con su relato y la despedí asegurándole que estaría bien. Peppppp Azorado y atónito, quedé en la ya silenciosa sala de ingreso del sanatorio, con una sensación de vacío en el pecho. Terminó mi guardia con el dolor de esta niña pegado a los huesos.
Al otro día, de regreso a mis funciones y sinceramente sin esperarlo, se apersonaron ante mí los ”padres” de la paciente solicitándome una entrevista, a la que, demás está decir, accedí casi por educación y responsabilidad profesional; pero inevitablemente influenciado ya por los dichos de la “tía”.
La madre, una joven y muy interesante mujer, de rostro culturalmente agradable y porte de dama. El padre. Extremadamente delgado, dedos en palillo de tambor, gruesos bigotes y ojos profundamente negros; como lo imaginaba.
La madre fue quien tomó la palabra, y se expresó de esta manera:-“Habíamos decidido adoptar, por cuanto todos los esfuerzos realizados hasta entonces habían sido estériles; así dimos con ese bebé que nos cautivó desde que lo vimos y que con tan poco tiempo de vida había sido abandonado a su suerte en el mundo. La jueza de menores nos puso al tanto de los pormenores de referencia familiar de la beba; la madre estaba presa en la carcel; el padre había caído muerto en un enfrentamiento con la policía; los hermanos habían formado parte de una banda que asolaba la zona, algunos estaban presos, otros también habían corrido la misma suerte del padre...A pesar de todo ello, continuamos con la idea de seguir con los trámites de adopción.
A estas alturas del relato mi desconcierto era titánico, resultándome manifiestamente difícil evitar expresividad; sin embargo sacaba en claro los puntos de coincidencia con el relato de la tía. Prosiguió diciendo:”- al poco tiempo de haberla llevado con nosotros, quedo embarazada. Casi no lo podíamos creer!. La felicidad nos embargó por completo y los preparativos para la llegada de ese hijo tan esperado nos tenía abstraídos de todo cuanto nos rodeaba; a la par de esta situación, el comportamiento de la bebé se comenzó a transformar, y conforme crecía la panza se acentuaban las iras y las rebeldías. La inconducta se expresaba en todas sus formas y se agudizó con la llegada de un segundo hijo; a estas alturas el ambiente ya era tensionante a puntos extremos, pues no hallábamos la manera de lograr cambios en ella, que mentía, contestaba mal, o no contestaba, encerrándose en un absoluto mutismo por todo un día; destrozaba todo cuanto estaba a su alcance.
En un tiempo empezó a robar cosas sin mucho valor, de mi alhajero, que luego regalaba a sus amigo; hecho este del que nos enteramos cuando los chicos nos las restituyeron amablemente, imaginando que se trataba de una travesura mas.Un sinfín de situaciones que transformaron la casa en un campo de batalla, con nosotros mismos como rehenes y verdugos!, es que ....A medida que transcurría el relato mi desconcierto adquiría proporciones descomunales, ya que me resultaba cada vez mas convincentes las palabras de esta mujer.
En este momento, el marido; que se había mantenido casi ausente, hizo una señal de “stop” con su mano derecha como pidiendo la palabra. La mujer lo miró y calló. Por mi parte un tremendo escepticismo ya era harto manifiesto, aún contra mi voluntad!!
Permaneció en silencio por un par de segundos tras los cuales comenzó así:”-No voy a negar que he recurrido a la paliza como medio desesperado de dar un “parate “ a todo ese caos..-.volvió a callar y continuó con la voz ya quebrada:”-pero lo de la violación, es un disparate!!!.
Cerró los ojos y se tomó la cara con ambas manos rompiendo en llanto. La esposa se levantó y le rodeó la cabeza con sus manos, en un gesto protector. Transcurrieron algunos minutos hasta que se hubo calmado medianamente y tras ofrecerle un té, que no aceptó, se marcharon.
Sólo pude decirles que se mantuvieran en contacto; que haríamos todo cuanto estuviera a nuestro alcance. Yo ya no sabía a quién creer. Al día siguiente intenté, en varias oportunidades, establecer algún tipo de comunicación con la “dulce criatura”, que, deambulando por los pasillos del sanatorio, seguía con su hábito de idear formas de escape, de aquí también; y que no dejaba de manifestar su claro deseo de regresar con sus padres y hermanos. Esto aumentaba mi desconcierto que ya era total y creciente, pues a la hora de las visitas la niña se mostraba como un angelito o como un demonio, según a quién tenía enfrente.
Catorce años!!! Fuma, trasnocha, roba, bebe cerveza en cantidad, con antecedentes de malos tratos y una supuesta violación...Actitudes de niña ingenua y mujer, entremezclándose, que por momentos la pintan como una grotesca caricatura inconclusa.
Dédalo de verdades y mentiras; amores y odios; celos y envidias. Pude acceder a un cuaderno de caligráfica letra en el que escribe poemas de amor. Alberto, Gustavo, Analía son sus receptores.
El equipo de salud mental aceleró su trabajo, y tras disponer una terapia compartida de padres e hija, se les comenzó a permitir pasar 4 ó 5 horas diarias juntos para acomodarse a los progresos del tratamiento.
En ellos, solamente, está el perdón y el olvido o el rencor y la venganza; y en ella elegir entre ser ángel o demonio. En ella está la definición de pertenencia: renacer en el seno de esta familia o permanecer mirando el pasado convirtiéndose en estatua; en definitiva; como dice Marcos Aguini en el”elogio de la culpa”...la imaginativa mente humana puede generar argumentos que muestren el agua como fuego y el día como noche.....”
MARCOSELA



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